Si en la propiedad horizontal residencial hay múltiples escollos de convivencia, en la copropiedad donde convergen comerciantes y actividades liberales, así se predique que es una persona sin ánimo de lucro, la esencia mercantilista y la obtención de ingresos de los propietarios guía sus movimientos. Comparte con la propiedad horizontal residencial la desidia de los copropietarios por el interés normativo, apatía que facilita la desviación de los principios orientadores plasmados en el artículo 2° de la ley base de este lejos de lo que imaginaron los legisladores al concebir la Ley 675 de 2001, los centros comerciales como modalidad de propiedad horizontal, son empresas multimillonarias convertidos en nódulos sociales y urbanos que desplazaron los parques de barrios de su rol de espacios de encuentro, aglomerando personas de múltiple estrato socio económico, integrando el comercio con diversión y alimentos, tendencia que sin duda se extiende hacia el hospedaje y la vivienda, lo que obligar a legislar para abordar la mixtura, según predomine o no la actividad mercantil.
Desde los casos civiles hasta los procesos penales, desde el fraude corporativo hasta la localización de personas, el investigador privado moderno debe dominar no solo el arte de observar, sino también la ciencia de interpretar, analizar y documentar. Esta obra revela el verdadero valor del investigador como puente entre la verdad y el derecho, resaltando su impacto en los sistemas judiciales a nivel global. Un viaje que honra la labor silenciosa pero trascendental de quienes hacen de la verdad su causa, de la discreción su virtud y de la justicia su destino.