Analiza la evolución de la extradición, pasando de ser un acto meramente político o de cortesía entre Estados a un acto jurídico sujeto a principios procesales y de derechos humanos.
El texto examina cómo el trámite de extradición debe respetar la dignidad humana del individuo para evitar riesgos de tortura y tratos crueles, inhumanos o degradantes durante el proceso de entrega.